La cantidad de ciclones tropicales (tormentas tropicales más
huracanes) y de huracanes en una temporada son las características más consideradas como
predictandos en los métodos relacionados con la predicción de la actividad ciclónica en
cualquier cuenca del planeta. El conocimiento a priori de ellas permite alertar a una
región determinada, sobre todo en aquellos años en que se espera un número por encima
de lo normal.
Para Cuba la región ciclogenética de mayor interés es el Mar Caribe, ya
que las dos terceras partes (67%) de los ciclones tropicales que la han afectado desde
1886 se han desarrollado en él. Una muestra de ello se refleja en la Fig.
1, donde se presenta la afectación a Cuba por al menos un ciclón tropical, según la
cantidad de ellos desarrollados en el Caribe por temporada.

Fig.1 Afectación a Cuba (%) por al menos un
ciclón tropical, según la cantidad de ellos desarrollados en el Mar Caribe por temporada
(período 1886 1998).
El resto de los ciclones tropicales que influyen en Cuba (33%)
provienen en su mayoría del área oceánica (27%), con una componente de su movimiento
pronunciada al oeste. Por esto, el conocimiento previo del número de organismos de tal
procedencia es también de interés para dicho país.
En general se tomaron como predictandos: el número de ciclones
tropicales para toda la región atlántica (CT), el número de huracanes (H), el potencial
destructivo de los huracanes (PDH), el número de ciclones a desarrollarse en el área
oceánica (At), en el Mar Caribe (Car) y en el Golfo de México (GM). El PDH es una medida
del potencial del huracán para la destrucción por viento y surgencia, determinada por la
suma del cuadrado de la rapidez del viento máximo, cada 6 horas de la existencia del
huracán y se expresa en unidades de 104 KT2 (Gray, 1988).
De forma indirecta se determinará la cantidad de ciclones tropicales
que penetran en el Caribe procedentes del Atlántico (AtC).
Los predictores que intervienen en este modelo son el resultado del
trabajo de Ballester y
González (1996) y se incorpora además la temperatura del mar, que entonces no se
tomó por la falta de disponibilidad de esa información. Los predictores potenciales son
los siguientes:
- Presión central media (p) del anticiclón subtropical del Atlántico en superficie
(-1000 hPa).
- Longitud media del centro anticiclónico en el nivel de 850 hPa (lo8).
- Latitud media del centro anticiclónico en el nivel de 500 hPa (la5).
- Diferencia entre la latitud media del centro anticiclónico en superficie y p (lap).
- Promedio de la presión superficial media diaria (Pcar, -1000 hPa) de cinco estaciones
meteorológicas de la cuenca caribeña (72201, 76644, 78526, 78988 y 78954).
Los promedios se refieren a las 0000 UTC del mes de abril.
- Índice (Ni) que caracteriza el evento ENOS (El Niño / Oscilación del Sur), cuyo signo
se corresponde con el del Indice de Oscilación del Sur: no presencia (1), moderado (-1) y
fuerte (-2).
- Índice para caracterizar la Oscilación Cuasi Bienal estratosférica (oqb),
utilizado así por Gray (1984): fase oeste (1), tránsito (0) y fase este (-1).
- Promedio de enero a marzo de la temperatura superficial del mar (tsm) media de la
región comprendida entre los 5 - 20° de latitud Norte y los
30 - 60° de longitud oeste.