Los predictores se sometieron a un proceso de regresión lineal paso a
paso para obtener las ecuaciones de predicción de CT, H, Car y GM. El proceso se efectuó
para cada unos de esos predictandos. El criterio prefijado de entrada de los predictores
potenciales en las ecuaciones fue de F=2 y que redujeran al menos en un 2% la varianza
inexplicada obtenida en el paso anterior.
Como el 70% de los ciclones tropicales que se originan en la cuenca
atlántica se desarrollan en la región oceánica y el potencial destructivo de los
huracanes en una temporada depende en parte de la cantidad de ellos, las ecuaciones de At
y PDH se obtuvieron mediante una regresión lineal múltiple a partir de los predictores
seleccionados para CT y H respectivamente, con lo que se evitarían incompatibilidades
entre los resultados de ellas en la evaluación operativa. Las seis ecuaciones de
predicción obtenidas están representadas en la Tabla 1.
Las relaciones de CT y H con los predictores referidos al anticiclón
subtropical del Atlántico en superficie, a la Oscilación Cuasi Bienal del viento zonal
estratosférico y al ENOS corroboran los resultados de Ballester y González (1996),
interviniendo además las presiones medias del Caribe en el mes de abril y la temperatura
superficial del mar en las ecuaciones de CT y esa última también en H.
El índice relacionado con el evento ENOS resultó ser de nuevo el
predictor de mayor aporte en todas las ecuaciones en que intervino, explicando del 32 al
59% de la varianza según se aprecia en la Tabla 2.
Tabla 1. Representación esquemática de las
ecuaciones para predecir la actividad ciclónica de una temporada en la cuenca atlántica
y en las distintas regiones en que se dividió.
| |
P |
lo8 |
la5 |
Pcar |
lap |
oqb |
Ni |
tsm |
Const. |
CT |
A11 |
|
|
-A12 |
-A13 |
A14 |
A15 |
A16 |
-B1 |
H |
A21 |
|
|
|
|
A22 |
A23 |
A24 |
-B2 |
PDH |
A31 |
|
|
|
|
A32 |
A33 |
A34 |
-B3 |
At |
A41 |
|
|
-A42 |
-A43 |
A44 |
A45 |
A46 |
-B4 |
Car |
|
A51 |
|
A52 |
-A53 |
|
|
A54 |
-B5 |
GM |
|
-A61 |
-A62 |
-A63 |
|
|
A64 |
|
B6 |
La influencia inhibitoria del evento ENOS en la
ciclogénesis en cada una de las subregiones del Atlántico se refleja a través de los
valores de los coeficientes de correlación: 0.47 para la región oceánica, 0.41 para el
Caribe y 0.40 para el Golfo de México, significativos al nivel prefijado del 2%. En la Tabla 3 se presentan los valores medios de la ciclogénesis en las
tres subregiones, referidos a los años (11) con influencia del evento ENOS en la
temporada ciclónica y a los años (22) cuando éste no influyó. Las medias representadas
difieren significativamente al nivel prefijado del 5% (/Z/>
1.96). Sin embargo, según se aprecia en la Tabla 1, el predictor
representativo del ENOS no resultó seleccionado en la ecuación del Caribe. No obstante,
dada la relación encontrada, debe considerarse como un factor de ajuste en los
pronósticos.
Tabla 2. Reducción de la varianza (%) por cada
predictor de las diferentes ecuaciones de predicción.
| |
p |
lo8 |
la5 |
Pcar |
lap |
oqb |
Ni |
tsm |
CT |
27.5 |
|
|
19.0 |
12.7 |
12.3 |
59.1 |
9.6 |
H |
29.8 |
|
|
|
|
17.3 |
51.4 |
19.4 |
PDH |
10.3 |
|
|
|
|
6.6 |
31.9 |
9.7 |
At |
19.6 |
|
|
7.8 |
5.1 |
16.7 |
32.9 |
2.3 |
Car |
|
17.0 |
|
9.7 |
13.7 |
|
|
25.9 |
GM |
|
18.7 |
8.6 |
17.7 |
|
|
33.8 |
|
Tabla 3. Valor medio (X) y desviación típica (s ) de la cantidad de ciclones tropicales desarrollados de cada una
de las subregiones, en las temporadas ciclónicas con influencia del evento ENOS y en
ausencia del mismo.
| |
NO ENOS X s
|
ENOS
X s |
Z |
At |
7.4 2.6 |
5.0 1.5 |
3.4 |
Car |
1.5 1.3 |
0.5 0.5 |
3.3 |
GM |
2.1 1.6 |
0.9 0.7 |
3.0 |
Para el Caribe el predictor de mayor aporte fue tsm, con
una relación positiva. Otro predictor de interés para esta área es la longitud del
anticiclón subtropical del Atlántico en 850 hPa, también con una relación positiva.
El cálculo de AtC se hará a través del conocimiento previo del
número de ciclones que desarrollados en el área oceánica no llegan a penetrar en el
Caribe (At2). Según el valor pronosticado de AtC por esta vía, la predicción se
emitirá en término de probabilidad climatológica. Por ejemplo, si se obtiene un valor
de AtC superior a 1, en dependencia de una tabla de frecuencias confeccionada de At vs AtC
tomando el período 1886 - 1998, se utiliza el término de "% de afectación al
Caribe por al menos uno de los ciclones tropicales desarrollados en el Atlántico".
En la Fig.2 se reflejan esas relaciones considerando toda la
temporada ciclónica y el período que abarca los meses de agosto a noviembre, en los
casos de actualizaciones de los pronósticos en agosto.
Para determinar At2 se tomó la muestra de datos del período 1886
1998 y se halló la relación existente entre ésta y el número de ciclones
desarrollados en el área oceánica, obteniéndose la regresión lineal:
At2 = 0.7550At + 0.0049 (1)
El coeficiente de correlación múltiple es igual a 0.87 y el error
estándar estimado tiene el valor de 1.2. La ecuación resultó significativa al nivel
prefijado del 5%. Los valores medios de At2 y AtC son de 3.9 y de 1.3, con desviaciones
típicas de 2.4 y 1.3, respectivamente.
Los pronósticos de At2 se realizan a partir de la relación (1), tomándose como At el valor predicho por la ecuación de la Tabla 2. Después, por diferencia, se halla el número de organismos
que desarrollados en el área oceánica afectará el Caribe:
AtC = At At2 (2)
En la Tabla 4 se presentan las características
estadísticas de las variables que intervienen en las ecuaciones de regresión para el
período 1966 1998.
Los valores de CT, H y PDH superan a los hallados para el período de
1966 1994, lo que refleja el incremento de la actividad ciclónica y de su
variabilidad dado por la inclusión de las temporadas activas de 1995, 1996 y 1998 en la
muestra dependiente.
En ese lapso de tiempo de 33 años, la intensidad media del anticiclón
del Atlántico en el mes de abril a las 0000 UTC es de 1024.1 hPa, mientras que su
longitud media en 850 hPa se ubica en los 37.7 grados oeste y la latitud en 500 hPa en los
15.6 grados norte. La presión media en el Caribe es 1013.5 hPa y la temperatura
superficial del mar en la región considerada del Atlántico promediada entre enero y
marzo es 25.6° C.
(a)
(b)
Fig.2 Entrada de al menos un ciclón tropical al
Caribe (%), según la cantidad de ellos desarrollados en el área oceánica (a) durante la
temporada ciclónica y (b) desde agosto hasta noviembre (b) en el período 1886 - 1998.
Tabla 4. Características estadísticas de los
predictandos y predictores seleccionados, correspondientes al centro anticiclónico
subtropical, a las presiones en el área del Caribe y a la temperatura superficial del
mar, para el período 1966 1998.
Variables |
X |
s |
CT |
9.4 (8.8) |
3.6 (2.8) |
H |
5.6 (5.1) |
2.5 (2.0) |
PDH (x104KT2) |
59.4 (51.3) |
45.0 (36.2) |
At |
6.6 |
2.5 |
Car |
1.1 |
1.2 |
GM |
1.7 |
1.4 |
p (-1000 hPa) |
24.1 |
3.0 |
lo8 (°
long.) |
37.7 |
8.0 |
la5 (°
lat.) |
15.6 |
7.5 |
Pcar (-1000 hPa) |
13.5 |
0.8 |
lap |
11.1 |
5.2 |
tsm (°
C) |
25.6 |
0.33 |
Nota: ( ) valores medios para el período 1966
1994 hallados por Ballester y González (1996).