Con la inclusión en la muestra dependiente de las últimas temporadas
activas las ecuaciones son más representativas del período activo que se ha iniciado en
la cuenca atlántica.
Como novedad de este trabajo se tiene la predicción de la cantidad de
ciclones tropicales a desarrollarse en el Golfo de México y el Mar Caribe. Con los
pronósticos para el Caribe y para el resto de la región (CT Car) de forma
independiente, se pueden realizar predicciones de carácter climatológico para Cuba.
El predictor relacionado con el evento ENOS es el de mayor aporte en
todas las ecuaciones en que intervino, lo que confirma que éste es el factor modulador
fundamental de la actividad ciclónica en el Atlántico Norte. El índice que caracteriza
al evento ENOS no fue seleccionado en la ecuación de predicción para el Caribe, pero se
demostró que el mismo tiene cierta influencia en la ciclogénesis de esa área, por lo
que se recomienda que sea considerado como un factor de ajuste en estos pronósticos.
Se confirmaron los resultados obtenidos en el método anterior con
respecto a la influencia favorable para el desarrollo e intensificación de los ciclones
tropicales, que tienen la presencia de la fase oeste de la Oscilación Cuasi Bienal del
viento zonal estratosférico y la intensidad del anticiclón subtropical del Atlántico en
abril.
La temperatura del mar en el área de mayor frecuencia ciclogenética
en el Atlántico resultó seleccionada como el predictor fundamental para el desarrollo de
los ciclones tropicales en el Caribe.
Los mejores resultados se obtuvieron con las ecuaciones que predicen la
cantidad de organismos nombrados en toda la cuenca atlántica y de huracanes. En general,
los resultados de todas las ecuaciones pueden considerarse como aceptables, por lo que se
recomienda la introducción a la práctica del método de pronóstico estacional
presentado. No obstante, se debe continuar trabajando en esta línea para perfeccionarlos
más, fundamentalmente en los pronósticos para el área del Caribe dada la importancia
que tienen para Cuba estos predictandos.
La inhabilidad para determinar si un evento ENOS estará en evolución
durante una temporada y cuán intenso será, sigue siendo en este método una fuente de
degradación en la fase operativa. Esto se puede enmendar con una actualización del
pronóstico en el mes de agosto, si las condiciones del evento son discernibles. En los
casos de actualizaciones, para los ajustes se deben considerar las características
climatológicas.