SOMETCUBA Bulletin

Volume 5 Number 2

August 1999


El naufragio del "María Herrera". Memoria de un desastre

El ciclón de noviembre de 1909

La temporada ciclónica correspondiente al año 1909 fue una de las más activas en la década de 1901 a 1910, al menos para Cuba. Como es frecuente en estos casos, no existe analogía en cuanto al número de ciclones tropicales incluidos en las distintas cronologías. La tabla muestra una comparación entre las mismas.

Tabla 1. Número de ciclones tropicales en la década de 1901 a 1910, según diversas fuentes y criterios de clasificación(*)

años

MRR

MGL

IRT

DYM

NOAA

1901

0

1

10

13

10

1902

0

0

4

8

5

1903

0

0

8

17

9

1904

2

2

9

8

5

1905

0

1

3

6

5

1906

2

4

9

17

11

1907

0

0

4

4

4

1908

1

3

6

12

8

1909

4

4

12

15

10

1910

1

1

4

7

4

totales

10

16

69

107

71

MRR (Rodríguez Ramírez, 1976); MGL (Gutiérrez-Lanza, 1927); IRT (Tannehill, 1950); DYM (Dunn y Miller, 1969); NOAA (National Ocean and Atmosphere Administration, 1993).

Las cronologías MRR y MGL sólo incluyen ciclones que afectaron al archipiélago cubano. Las restantes abarcan el área del Océano Atlántico, el Mar Caribe y el Golfo de México.

*Notas para la Tabla 1

MGL: Comprende el área de la Isla de Cuba y la Isla de la Juventud (1865-1927).
MRR: Comprende el área de la Isla de Cuba y la Isla de la Juventud (1800-1975).
IRT: Abarca la región comprendida en la costa oriental de los Estados Unidos de América, el Golfo de México, el Mar Caribe y el Océano Atlántico entre los 10° y 50° lat. N y 20° y 100° de long. W (1492-1939).
DYM: Cronología de sistemas tropicales en el área del Océano Atlántico (1901-1958).
NOAA: Trayectorias de los sistemas tropicales en el área del Océano Atlántico (1871-1902).

Los autores de las cronologías que se refieren a Cuba (Gutiérrez-Lanza, 1927; Rodríguez Ramírez, 1976), coinciden al señalar que nuestro país fue afectado por 4 huracanes en 1909. Un estudio preliminar que desarrollan especialistas del Instituto de Meteorología —actualmente en fase de conclusión—, confirma que la temporada ciclónica de 1909 fue en efecto muy activa, con 6 ciclones tropicales que afectaron al territorio nacional, 4 de ellos con categoría de huracán. La cifra de 4 huracanes en una sola temporada constituye una marca no igualada hasta el presente (temporada ciclónica de 1998).

Los meteorólogos Dra. Ida Mitrani Arenal y Dr. Ramón Pérez Suárez, han tenido la gentileza de analizar especialmente para este trabajo el caso del ciclón del 8 al 14 de noviembre de 1909, bajo la premisa de la escasa información existente y la carencia de datos sinópticos propia de la época en la que ocurrió el fenómeno.

Como conclusión, en concordancia con la información de la que se dispone, se ha establecido que este organismo, décimo de la temporada, tuvo su origen el día 8 en un área centrada aproximadamente en 11° de lat. N y 82° de long. W. Mantuvo en su momento de mayor desarrollo, mientras se desplazaba sobre las aguas del Mar Caribe, vientos de 25 m . s—1 sostenidos durante un período no menor de 24 horas (Pérez Suárez, R.. Com. pers., 1999).

De acuerdo con los efectos y daños que fueron reportados en el extremo oriental de Cuba, es probable incluso que la velocidad máxima del viento en este ciclón halla estado por encima del límite inferior de huracán categoría 1 en la escala Saffir-Simpson. Inicialmente, el sistema comenzó a moverse hacia el NE para cambiar gradualmente su rumbo hacia el ENE. Entre los días 10 y 11 de noviembre cruzó por los mares al SE de Jamaica. Su período de existencia no sobrepasó una semana.

Con todo, el sistema tuvo seguramente una estructura similar a la de una tormenta tropical, con la mayor intensidad del viento en el semicírculo derecho y en zonas alejadas del centro. Es probable que ya desde el día 9 soplaran brisotes duros sobre los mares al S de La Española, generándose mar de leva con el lento movimiento del sistema en una dirección media hacia el NE.

Estudios posteriores permitirán precisar si acaso la trayectoria del ciclón no cruzó más hacia el W, sobre el Paso de los Vientos. Ello difiere de la trayectoria actualmente aceptada (Tannehill, 1950; NOAA, 1993). Si fuera cierto lo planteado en el primer caso, el movimiento del sistema habría sido primero al NNE y después al NE, y no al NE Y ENE como se considera en la actualidad. Así aparece en la cronología del padre Gutiérrez-Lanza, S. J.:

1909 — Noviembre 10 al 12.— Ciclón de bastante intensidad pasó sobre el Canal entre Cuba y Haití sintiéndose con fuerza moderada en el extremo oriental de la Isla.... (Gutiérrez-Lanza, 1927).

Un reporte de prensa fechado en Kingston, Jamaica, el 13 de noviembre de 1909, respalda esa idea:

EL HURACÁN DE JAMAICA

No ha tenido precedentes entre los huracanes anteriores. Calcúlanse las pérdidas en $ 500 000. Cuarenta y ocho pulgadas de agua en cuatro días

(Cablegrama de la Prensa Asociada) Nueva York, noviembre 12. La Compañía Telegráfica Centro y Sud American, ha recibido un mensaje inalámbrico transmitido por el operador del vapor alemán "Prince August Wildheim", desde abordo de este, en el puerto de Kingston, Jamaica. En él asegura que el huracán que ha azotado dicha isla fue más violento que ninguno de los que por allí han pasado.

La cantidad de agua que ha caído ha sido estupenda. Encuéntranse interrumpidas todas las líneas de comunicación con el interior de la Isla de Jamaica, a consecuencia del temporal (La Discusión, nov. 13, 1909).

Según otras informaciones procedentes del mismo lugar, un buque de guerra estadounidense nombrado "Eagle" fue lanzado contra el muelle por la violencia del viento, "recibiendo averías de importancia". Además, los vapores fruteros "Bradford" y "Amende", de nacionalidad desconocida, quedaron varados al ser arrojados sobre un bajo por la fuerza de las olas (loc. cit).

Tres días después de aquella fecha, el diario habanero "La Lucha" publicó una información remitida por el jefe del puesto de la Guardia Rural en Baracoa, que hacía referencia a un suceso acaecido 1 ó 2 días antes:

 

A consecuencia fuerte temporal de agua en toda esta jurisdicción, ríos con creciente producen daños en plantaciones. Hoy, con motivo del aire fuerte (sic.) que hace y con subida de la marea, el mar comienza a desbordarse (sic.) (La Lucha, nov. 16, 1909).

 

Mapa 2. Trayectoria del ciclón de noviembre de 1909 y derrota del María Herrera

Admitiendo como válida cualquiera de las dos trayectorias mencionadas, es evidente que el "María Herrera" fue alcanzado por vientos intensos en su ruta hacia Puerto Rico. Podemos aceptar como dato probable que en el área del Caribe central los vientos soplaron del SE, con una velocidad de 25 m . s—1 sostenidos por un período no menor de 24 horas, y tomar este como valor del viento cuasiestacionario para el cálculo del oleaje.

Es posible calcular la formación de olas aplicando las denominadas "Tablas de Titov" (Titov, 1969), teniendo en cuenta que con vientos del SE, el fetch máximo posible desde la costa N de América del Sur es de 800 km (Mitrani Arenal, I. Com. pers., 1999). De este análisis resulta una altura media de ola de entre 6,4 m y 6,7 m. No se descarta que la propia circulación ciclónica limite el fetch a un valor menor —del orden de los 600 km— que resulta el máximo posible para una velocidad igual o mayor que 25 m . s—1 (SNIP, 1984).. En tal caso, la altura media de las olas sería de unos 6 m.

Sobre la base de estos datos se ha utilizado la fórmula hsig = 1,59 (hm) para deducir la altura significativa de las olas (O.M.M., 1988), lo que arroja un resultado de 10 m aproximadamente. Esta situación corresponde a la fuerza 10 de la escala de Beaufort (McIntosh, 1972). En ese estado el mar presenta un característico color blanco y se halla cubierto por una gruesa capa de espuma que es levantada y arrastrada por el viento; la visibilidad está sumamente limitada y el buque cimbra al recibir, como golpes de ariete, el impacto de las olas.

Las causas del desastre WB01512_.gif (115 bytes)


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Last modified: March 09, 2000

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