Introducción.

Es muy conocido que la irregularidad y estacionalidad de las lluvias en Cuba se relaciona, en primer lugar, con las características de los procesos atmosféricos que vinculados con la circulación general de la atmósfera, influyen de una manera muy peculiar sobre nuestra región geográfica (región de tránsito estacional de sistemas de distintas latitudes). En segundo lugar, intervienen los grandes contrastes topográficos y por último juega un importante rol, el calentamiento diferencial entre la tierra y el mar.

Sobre este particular no pocos y autorizados investigadores se han referido al tema desde diversos ángulos. Particularmente Trusov, I.I, et al., (1983), abordan profundamente muchos de estos aspectos.

El objetivo de este trabajo es precisar si cuando tienen lugar extensos e intensos procesos de déficit de lluvias en todo el país o grandes partes de él, el comportamiento en las áreas de estudio se corresponde o no con las condiciones meteorológicas de fondo existentes.

El estudio de las condiciones de fondo (macro y meso-escala) son indispensables para comprender lo más integralmente posible, los procesos meteorológicos que tienen lugar a escala local.

 

Materiales y métodos