Conclusiones.
Dada la situación geográfica y las condiciones
meteorológicas que se presentan en la región donde se encuentra ubicado
Cienfuegos, es posible encontrar Chorro de los Bajos Niveles sobre el
territorio de esta parte de Cuba.
Durante el período de mediciones las alturas más frecuentes
en que ocurrió el Chorro de los Bajos Niveles, de acuerdo al criterio aquí
establecido, fue entre 210 y 500 m con un máximo secundario entre 710 y
800 m sobre el nivel del mar.
Las horas más frecuentes de ocurrencia del LLJ encontrada
en los datos varía con la época del año. En los meses de enero, febrero,
marzo, setiembre y diciembre el máximo ocurrió fundamentalmente a las 07.00
LST, mientras que durante los meses de mayo, junio, julio, agosto y noviembre
ocurre a las 19.00 LST. En los meses de abril y octubre ocurre a las 01.00 LST.
La frecuencia de ocurrencia mayor en el período poco
lluvioso que en el período lluvioso, sugiere que el LLJ en la capa hasta 1000
m está relacionado con las condiciones de mayor estabilidad por la
influencia del anticiclón continental en este período del año.
La distribución de frecuencias similares de los meses de
abril y octubre en el % de ocurrencia de LLJ, sugiere que esté relacionado con
que dichos meses son períodos de transición para Cuba, pudiéndose presentar
sistemas de la escala sinóptica, tanto de la circulación del Oeste como la del
Este, que modifiquen considerablemente las condiciones de la capa fronteriza.
Basados en que Cuba está la mayoría de los días del año bajo la influencia anticiclónica y que con ella existen las condiciones favorables para que se desarrolle la circulación local de Brisa de mar y tierra, es de esperar que entre las causas que provocan la ocurrencia de un máximo de rapidez en la capa hasta 1000 m de altura, aparecerá en primer lugar la circulación local de Brisa de mar y tierra, en segundo lugar la cercanía de sistemas a escala sinóptica y causas internas del flujo que ocurren en la región de estudio.
Agradecimientos.
Los autores desean agradecer al Dr. Rosendo Alvarez, al Dr. Daniel Martínez y al Lic. Rolando Soltura por las útiles sugerencias. Al Lic. Reinaldo Casals y la Tec. Lilian Rosa Ayala por la preparación de las figuras, a la Tec. Bárbara Pérez por la búsqueda bibliográfica y a Gisela Andrade por la mecanografía del trabajo.